A más de un año de abrir, CAPU Sur en Puebla no despega por falta de pasajeros

La Central de Autobuses de Puebla Sur (CAPU Sur) fue anunciada como una obra que buscaba transformar la movilidad. A un año de su inauguración, la obra no ha logrado despegar. La baja afluencia de pasajeros y las esporádicas corridas han impedido que esta central cumpla con las expectativas generadas.

La central camionera, ubicada en la colonia Agua Santa del municipio de Puebla, comenzó a operar en julio de 2024. El proyecto se desarrolló entre el entonces gobernador Sergio Salomón Céspedes Peregrina y la iniciativa privada, quedando a cargo de particulares, específicamente de empresarios que operan CAPU del norte, cuyo socio mayoritario es Estrella Roja.

Desde que inició operaciones, la central sigue albergando a las compañías que ofrecen sus servicios: Estrella Roja, Valles Verdes, AU, Atah y Futura, que cuentan aproximadamente con tres corridas diarias hacia diferentes destinos dentro y fuera del estado.

La escasa oferta de salidas obliga a muchos pasajeros a emprender un recorrido adicional hasta la CAPU del norte. Aunque para algunos implica invertir más tiempo y dinero en transporte, la elección resulta inevitable, pues existe certeza de encontrar corridas con mayor frecuencia y horarios más flexibles.

Este periódico buscó la postura de las empresas involucradas, a través de sus canales oficiales, pero hasta el cierre de esta nota no se obtuvo respuesta.

Una central abandonada

El acceso principal de la estación de autobuses recibe a las personas de manera esporádica; de vez en cuando, un elemento de seguridad se asoma hasta la entrada para observar qué ocurre en los alrededores.

En el interior, los asientos lucen la mayor parte del tiempo vacíos, como si aguardaran a pasajeros que nunca llegan. Los casi diez pequeños locales comerciales construidos para dar vida al lugar permanecen cerrados o sin actividad; en uno de ellos, una lona con la leyenda “Se rentan” permanece colgada.

Solo un espacio ha logrado ser ocupado; se trata de una miscelánea que cuenta con los estantes a su máxima capacidad y con los productos en orden, lo que refleja la escasa afluencia de clientes.

En el espacio destinado para la llegada y salida de autobuses, apenas se encuentra un autobús, inmóvil, aguardando el momento de emprender su viaje.

Las taquillas de las compañías que ofrecen servicio de transporte también permanecen vacías. Según lo relatado por un trabajador de la terminal, la venta de boletos está muy por debajo de lo que se registra en la CAPU norte o en Paseo Destino, donde las mismas empresas operan con mayor demanda. Incluso, mencionó que las salidas a destinos fuera de la entidad poblana no están disponibles todos los días, debido a la baja afluencia.

Gerardo García reside en el municipio de Puebla, pero con frecuencia viaja hacia la comunidad de San Juan Ixcaquixtla, en el municipio de Ixcaquixtla, a dos horas de la capital. Debido a la cercanía de su vivienda con la central, decidió acudir en búsqueda de un boleto, pero no tuvo éxito.

Es la primera vez que vengo; yo vivo aquí cerca, a 20 minutos, pero no hay quien me dé informes. Mi familia me dijo que viniera acá, que está más cerca, pero no hay nada; vine para ahorrar tiempo, pero pues no se pudo,compartió el hombre.

Indicó que ahora deberá hacer un segundo viaje hacia la central ubicada en el bulevar Norte, en donde es seguro encontrar viajes hacia dicha zona. “Siempre voy a la CAPU norte, allá es seguro que haya salidas, me sé los horarios y todo (…) Ahora voy a tener que dar doble vuelta”, dijo.

Situación similar a la de Lilia Villegas, quien explicó que en ocasiones anteriores no ha encontrado boletos para Ciudad de México, además de que tampoco le querían respetar el descuento de senectud. Por esto, la mujer tuvo que trasladarse hacia la CAPU norte, en donde pudo viajar, junto con su familia, sin ningún inconveniente.

Usuarios satisfechos, pero aguantan largas esperas

Contrario a los casos de personas inconformes, hay usuarios de la terminal que aseguraron beneficiarse de la misma. No obstante, reconocieron que hacen falta más salidas a diferentes destinos, pues se ven obligados a esperar más de una hora para poder emprender su viaje.

Vicente Martínez y Delfina Cano viajan al menos cuatro veces por mes desde Ciudad Serdán hacia la capital poblana, debido a que tienen citas médicas en el Hospital de la Mujer, un trayecto de aproximadamente tres horas.

Explicaron que la central ubicada en el sur de la ciudad les benefició, ya que el transporte hace un viaje directo, evitando tener que usar transporte público. No obstante, afirmaron que, de regreso a su lugar de origen, deben esperar media hora o una hora para que el autobús emprenda el viaje.

Antes de la puesta en marcha de la central, se veían obligados a abordar los autobuses en la CAPU norte, lo que implicaba invertir en el transbordo hacia el nosocomio y viceversa.

Estaba más complicado porque hay que pasar todo el centro, agarrar dos micros, se nos complicaba más. La verdad es que la CAPU sur nos beneficia mucho porque es directo,insistió. 

Por su parte, Rocío Rubio explicó que no es usuaria frecuente de la terminal de autobuses, pero cuando lo hace, prefiere viajar desde la central ubicada en la Unidad Habitacional Agua Santa. Esto debido a que le queda más cerca de su domicilio.

Señaló que, cuando viaja hacia la Ciudad de México, lo hace utilizando dicha terminal, a pesar de que, en ocasiones, debe esperar tiempo prolongado para poder emprender su viaje, debido a la escasez de horarios.

Ni los ambulantes ni los taxis se aparecen por la CAPU sur

Las inmediaciones de la central también lucen vacías y desoladas. En los primeros días de operación, era común ver cómo algunas unidades de transporte mercantil, principalmente taxis, se colocaban en los alrededores de la terminal en busca de pasajeros. Sin embargo, con el paso del tiempo, esa dinámica fue perdiendo fuerza.

A un año de la inauguración de la central, los taxis prácticamente desaparecieron de las inmediaciones. La ausencia de estos vehículos deja en evidencia la poca demanda de pasajeros.

Tampoco hay rastro de comercio informal en la zona, a diferencia de la CAPU norte, en donde proliferan los puestos improvisados de alimentos u otros artículos.

(Con información de El Sol de Puebla)

Compartir:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *