En Chiapas, cerca del 65 por ciento de la población tendría problemas de alcoholismo, lo que representa una situación crítica, especialmente entre adolescentes y jóvenes, quienes conforman entre el 30 y 40 por ciento de los casos. Así lo advirtió el maestro Francisco Javier Hernández, integrante del Comité del Distrito 12 de Alcohólicos Anónimos (AA) del Área Chiapas.
De acuerdo con el especialista, el consumo excesivo de alcohol ha provocado un incremento de enfermedades como la cirrosis, infartos y otras afecciones que, junto con accidentes viales, generan entre 14 mil y 24 mil muertes al año en México. En Chiapas, unas 12 mil personas se mantienen en proceso de recuperación, aunque el número de afectados es mucho mayor.
Afirmó que al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) le cuesta en promedio 20 mil pesos atender a cada paciente alcohólico, mientras que las consecuencias sociales son igual de alarmantes: separación de parejas, violencia familiar y abandono de responsabilidades. “El alcohólico se confronta con la sociedad, golpea a su familia, pierde su trabajo y se vuelve irresponsable”, explicó al medio OEM-Informex.
Hernández destacó que el problema suele heredarse por imitación. “Tomó el abuelo, luego el papá y después los hijos”, sumado a la publicidad y la falta de educación preventiva. También señaló que actualmente los grupos de AA atienden a personas con adicciones a otras sustancias, ya que “del alcohol se dio paso a las drogas”.
Pese a la magnitud del problema, solo unas 11 mil personas en Chiapas han buscado apoyo en grupos de recuperación. AA insiste en que se debe acompañar no solo al paciente, sino también a sus familias, pues por cada alcohólico al menos cinco personas cercanas resultan afectadas.








