Ciudad de México. La Junta de Coordinación Política (Jucopo) del Congreso capitalino deberá elaborar lineamientos para la representación institucional del legislativo en el extranjero a fin de evitar que legisladores ostenten el cargo para “promover agendas personales”, como hicieron el panista, Raúl Torres Guerrero, y la priísta Tania Larios Pérez, la semana pasada en la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC por sus siglas en ingles), en la ciudad de Washington.
Dicho encuentro, señaló la diputada de Morena, Brenda Ruiz, al presentar el exhorto correspondiente aprobado por el pleno, no se caracteriza por ser un foro plural sino una convención de la ultraderecha global que respalda estrategias anti-inmigrantes y antiderechos.
Aunque dijo que la participación de ambos legisladores resultó “tan irrelevante” que no merecieron menciones en los despachos de prensa de la misma CPAC, es un hecho que “nos tiene llenos de vergüenza y enojo” al acudir como representantes de la legislatura a una reunión con personajes de la ultraderecha, como el mismo presidente de dicha reunión, Matt Schlapp, relacionado con escándalos de agresión sexual por los que ha debido pagar indemnizaciones millonarias.
La proposición, obliga además a las bancadas del PAN y PRI a presentar a la Jucopo informes de sus actividades y vínculos con organizaciones que promueven discursos de odio contra la comunidad mexicana.
Durante el debate, el coordinador del PAN y presidente en turno de la Jucopo, Andrés Atayde Rubiolo, confirmó que Torres, quien obtuvo el cargo bajo la fórmula de diputación migrante, ejerció funciones de “diplomacia parlamentaria” y al igual que Larios, recibió invitación formal de CPAC para asistir a dicho encuentro, aunque no explicó el motivo por el que su grupos parlamentario, ni él como presidente de la Jucopo, notificaron al colegiado, ni al pleno, por lo que su ausencia a la primera sesión del periodo el jueves se tomó como falta.
En el caso de Torres, la diputada Valeria Cruz, también de Morena, lamentó que quien representa a la comunidad migrante en el exterior se reúna con grupos radicales que promueven el racismo, la xenofobia y la persecución a migrantes.
“Lo más grave es que en ningún momento condenaron las políticas de odio de Donald Trump ni las violaciones a derechos humanos cometidas por el ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas), no dijeron nada sobre las redadas racistas, no dijeron nada sobre las detenciones masivas a migrantes mexicanos, ni de las muertes de personas migrantes, al menos 32, en centros de detención, la cifra más alta en 20 años”, apuntó.
El también morenia, Paulo Emilio González, cuestionó a su vez que los diputados fueron a hablar de narcoterrorismo y “nos regalaron una foto que es una joya, la subieron a Face”, con el ex gobernador de Tamaulipas, Francisco Javier García Cabeza de Vaca, “que tiene –no lo digo yo, lo dice la Fiscalía General de la República– al menos dos procesos, y les voy a decir por qué cargos: delincuencia organizada, armaba una red criminal desde el gobierno de Tamaulipas; y operaciones con recursos de procedencia ilícita, es decir, financiaba operaciones con dinero del narco. Esa es la foto que nos regalaron. Entonces ahora con qué legitimidad van a venir aquí a decir que van a combatir a los narcopolíticos”.
Durante la presentación del punto ante el pleno, los legisladores morenistas se apostaron frente a la tribuna con carteles en los que se leía: “Cabeza de Vaca no es migrante, es prófugo de la justicia”, “El PRIAN se entrega a los racistas” y “La Transformación cuida a los migrantes”, así como fotografías de agentes del ICE sometiendo a migrantes.








