Ciudad de México. En el marco del Día Internacional de la Mujer, el próximo 8 de marzo, Morena en el Congreso capitalino propuso declarar el 28 de enero de cada año como Día de las Niñas y las Mujeres Indígenas, en reconocimiento a su papel en la construcción, preservación y transmisión del legado lingüístico, cultural e histórico de la Ciudad de México.
La fecha corresponde a la conmemoración del nacimiento y fallecimiento de Julia Jiménez González, mejor conocida como Luz Jiménez, originaria de Milpa Alta, “cuya trayectoria representa un referente en la preservación de la lengua náhuatl, así como en la transmisión de saberes, identidad y cultura de los pueblos originarios de la capital explicó la diputada de Morena, Xóchitl Bravo Espinosa, al presentar la iniciativa al pleno.
El proyecto elaborado por la también coordinadora del grupo parlamentario y suscrito por más de 15 legisladores de su bancada y de asociaciones parlamentarias aliadas, resalta además el haber sido modelo del muralismo, al quedar su imagen inmortalizada en obras de artistas como José Clemente Orozco, Diego Rivera, Jean Charlot y Tina Modotti.
Su elección, señaló, “no implica colocarla por encima de otras mujeres indígenas, igual de valiosas todas ellas, por el contrario, en su memoria se reconoce a miles de mujeres que día con día sostienen con su trabajo la vida comunitaria y al mismo tiempo garantizan que su lengua materna, la identidad y la memoria de sus comunidades no se extinga”.
Carteles con retratos de mujeres indígenas como María Sabina, Ruperta Bautista, la Comandanta Ramona, Yalitza Aparicio, Florentina Santiago, entre otras, adheridas a los escaños de los legisladores de Morena, acompañaron la presentación de la iniciativa en la sesión de este martes, que contó además con la presencia en los palcos de niñas y mujeres de diferentes pueblos comunidades originarias de la ciudad.
Bravo Espinosa dijo que no se trata de un reconocimiento simbólico, sino de visibilizar de manera permanente la aportación de las mujeres indígenas, generar conciencia y fomentar el respeto a la diversidad.
“Incluir expresamente a las niñas indígenas en esta conmemoración es una decisión necesaria, pues en ellas recae la continuidad de la herencia cultural de sus comunidades. Reconocerlas hoy es asegurar que su identidad permanezca viva mañana y entender que la preservación cultural no inicia en la vida adulta, sino en sus primeros años de vida dentro de su comunidad, es además un compromiso con la igualdad y la justicia social y un paso fundamental para consolidar una transformación que garantice su participación plena y el reconocimiento de su aportación histórica y cultural”, apuntó.








