Washington. La Suprema Corte de Estados Unidos dictaminó este martes que una ley del estado de Colorado que prohíbe las “terapias de conversión” para menores LGBT+ vulnera la libertad de expresión.
Estas terapias pretenden modificar la orientación sexual o la identidad de género de las personas LGBT+ para “reconvertirlas” en heterosexuales, asimilando en particular la homosexualidad a una enfermedad o a un trastorno mental.
Por una mayoría de 8 a 1, el alto tribunal da la razón a una consejera psicológica cristiana que impugnaba esa ley del estado, en manos de los demócratas, por considerar que el texto legislativo le impedía expresar sus puntos de vista al respecto.
Colorado (oeste) prohíbe desde 2019 esas “terapias de conversión” para menores, al igual que una veintena de estados en Estados Unidos. Pero la ley también restringe el derecho a expresar opiniones contrarias, y ese es el aspecto que invalidaron los magistrados. Colorado es uno de las más de dos docenas de estados y del Distrito de Columbia que restringen o prohíben la terapia de conversión para pacientes menores de 18 años.
De los nueve jueces del Tribunal, los seis conservadores, así como dos de los tres progresistas, dan la razón a la demandante, Kaley Chiles, quien contestaba esa ley ante la justicia, invocando su fe cristiana. La demandante consideraba que la ley violaba la Primera Enmienda de la Constitución estadunidense, que garantiza la libertad de expresión.








