La asociación civil Ni un Repartidor Menos denunció que usuarios aprovechan los servicios de entrega para enviar distintos tipos de droga oculta en cajas de cosméticos, sobres y bolsas que simulan contener alimentos, situación que los deja expuestos a riesgos contra su integridad física y posibles consecuencias legales.
En entrevista, Saúl Gómez, fundador e integrante de la agrupación, señaló que esta práctica lleva 10 años y que los trabajadores no se atreven a denunciar por temor a no saber a qué grupo delictivo se enfrentan, ya que, al llegar a los puntos de entrega, suelen ser fotografiados.
Comentó que en la alcaldía Cuauhtémoc, cerca de la estación San Antonio Abad del Metro, acudió a recoger un paquete de cosméticos que venía en una caja envuelta, y al llegar “me tomaron foto, así como a mi bici, mochila y celular, y cuando ves estas maniobras ya no estás como para meterte en problemas con estas personas”.
Señaló que el narcótico más detectado es mariguana, aunque también grapas e incluso “jeringas ya preparadas en cajas”, y que se han identificado dichas prácticas principalmente en las alcaldías Cuauhtémoc, Benito Juárez, Coyoacán y Miguel Hidalgo y algunos puntos de la GAM, con destinos hacia zonas como Lomas de Chapultepec y Santa Fe.
Mencionó que cuando hay sospecha lo más factible es desechar el pedido, ya que si se denuncia al usuario lo único que se hace es bloquearle la cuenta para que no vuelva a enviar, “pero es tan fácil conseguir una credencial de elector y vuelven a armar la cuenta”. Este ilícito también ocurre con conductores de taxi de motos y vehículos.
Ante ello, hizo un llamado a las autoridades para que sean conscientes de que el repartidor hace una entrega y “no es cómplice”, y generar condiciones para que haya acercamiento con ellos, así como habilitar la denuncia anónima para beneficiar a los repartidores, además de mayor protección de las autoridades en zonas donde se tiene identificado este tipo de actividades.








