Dentro de estas estrategias, se incluye la delimitación de microcuencas y la implementación de programas interinstitucionales
El Gobierno de la Ciudad de México ha puesto en marcha un ambicioso plan para la restauración del acuífero y la mitigación de la crisis hídrica en la capital. Como parte del Programa de Gestión Integral de los Recursos Hídricos 2025-2030, se han identificado zonas clave para la recarga e infiltración del agua, con el objetivo de reducir hundimientos y mejorar la disponibilidad del líquido vital.
Estrategias para mejorar la gestión del agua
El programa contempla siete ejes de acción, entre ellos la seguridad hidrometeorológica, el acceso universal al agua, la eficiencia operativa y la corresponsabilidad social. Dentro de estas estrategias, se incluye la delimitación de microcuencas y la implementación de programas interinstitucionales que favorezcan la recarga del acuífero.
Según José Mario Esparza, titular de la Secretaría de Gestión Integral del Agua (Segiagua), la infiltración de agua es fundamental para evitar hundimientos y grietas en la ciudad. Además, se prevé la rehabilitación de pozos de absorción y la construcción de cuerpos de regulación para controlar inundaciones durante la temporada de lluvias.
El anuncio del plan se realizó en la Utopía Quetzalcóatl, ubicada en la Alcaldía Iztapalapa, donde la Jefa de Gobierno, Clara Brugada, destacó la importancia de una política pública del agua sustentable y enfocada en la recuperación de los recursos hídricos.
Rescate de Xochimilco y acciones complementarias
Como parte del plan hídrico, el Gobierno de la CDMX también se ha comprometido a restaurar los canales y zonas lacustres de Xochimilco, los últimos vestigios del sistema lacustre que alguna vez cubrió el Valle de México. La mandataria capitalina anunció la elaboración de un proyecto integral para sanear estos cuerpos de agua, con atención especial en el Lago de San Gregorio, actualmente afectado por la acumulación de escombros.
Además, se destinarán mil millones de pesos para la adquisición de 300 pipas de agua y unidades Váctor, que serán utilizadas para el manejo de inundaciones. Con estas medidas, el Gobierno de la Ciudad de México busca garantizar una gestión más eficiente del agua y fortalecer el suministro para los habitantes de la capital.