La difícil situación económica que atraviesa México se explica con
una serie de datos duros que les quiero compartir, no importa el
orden, lo importante es lo que está detrás de esta información.
Pemex no anda bien, aunque ha tenido cambios importantes, son
insuficientes, se han caído sus ingresos, aunque su deuda
disminuyó ligeramente.
Además el personal ocupado en las manufacturas se redujo por
tercer año consecutivo y con ello 20 estados registran pérdida de
empleos formales debido a la debilidad de la inversión y el deterioro
en la manufactura.
La inflación oficial está prendida por alfileres, EE. UU. ronda el 6%,
aquí los precios de la gasolina y la tortilla viven una presión
cotidiana.
En los últimos años el costo de la tierra subió más de un 10% lo que
hace más difícil el desarrollo de la vivienda social.
El indicador de confianza del consumidor ha venido descendiendo,
acumulando 16 bajas en el último año.
Las remesas están a la baja y se percibe en estados como Michoacán
y Guanajuato, donde sostienen las economías locales.
La recesión ronda el planeta y México no es la excepción, hay
preocupación por la caída de la actividad económica y el
crecimiento este año para nuestro país no llegará al uno por ciento.
Algo está mal y nos debe de preocupar y ocupar; el gasto social y los
programas que hoy funcionan se ven presionados por la inflación,
datos y más datos duros, por eso en las encuestas y mediciones eltema económico ya es preocupación de la gente, aunado a la
inseguridad y violencia marcan un escenario muy complejo.
Hace unos años un presidente de los EE. UU. dijo: “es la economía,
estúpido”
, hoy es el momento de ver cómo el panorama económico
que se acerca nos debe hacer pensar y en las elecciones del 27 esto
sin duda saldrá a flote.








