La obra El Hereje, escrita por Delibes — Miguel Delibes, Premio Cervantes, Premio Príncipe de Asturias de las Letras y Premio Nacional de Narrativa, una de las plumas más grandes de la literatura universal — está inscrita en el siglo XVI, en Valladolid, España. En plena Inquisición, en el corazón de Castilla, donde disentir era morir.
Martín Lutero, en 1517, clava sus 95 tesis en las puertas de la catedral de Wittenberg y crea un cisma en la iglesia por ser una lucha contra las indulgencias de la Iglesia Católica, donde por un pago se les permitían y se les perdonaban todos los pecados. Pagabas y quedabas limpio. Pagabas y podías seguir pecando.
La novela arranca así: en 1517, en Valladolid, nace un niño. Su madre muere al dar a luz y su padre lo odiará toda la vida por ello. Ese niño es Cipriano Salcedo. Crecerá marcado por el rechazo, buscando la verdad en los libros, en la fe, en la conciencia, hasta enfrentarse al poder más absoluto de su tiempo: la Inquisición.
En México, 500 años después, se dan los mandamientos de la mal llamada cuarta transformación: no robar, no mentir, no traicionar al pueblo. Nuevas tesis clavadas no en una catedral, sino en un atril de Palacio.
Donde supuestamente se evidenció y destruyó la vinculación del llamado poder económico con el poder político. Esa fue la tesis de Wittenberg tropical. Pero perversamente, se transformó en una colusión de impunidad y encubrimiento del poder político ascendente con el poder del narcotráfico y se entregó el país y claudicó el Estado de Derecho. La indulgencia ya no se compraba con monedas de oro al Vaticano, se compra con silencio, con abrazos y con votos.
Aparte vino la apropiación del Poder Judicial que no da certeza a las inversiones nacionales y extranjeras, la falta de órganos autónomos, y desde la mañanera se condena a cualquier voz disidente. El que no se hinca, arde. Cipriano Salcedo murió por no abjurar en Valladolid en 1559. En 2026 te condenan por no aplaudir en Palacio.
Mientras Lutero con una enorme autoridad moral pudo generar una nueva iglesia, donde la mayor parte de los europeos la siguieron, en México, el no robar, el no mentir, es objeto de burla, porque no es que sean lo mismo; son peores.
No robaron, pero el huachicol fiscal sangra miles de millones por aduanas y puertos que controlan agentes del gobierno, no privados. No mintieron, pero todos los días a las siete de la mañana se inventa un país que no existe. No traicionaron, pero traicionaron al pueblo bueno y sabio entregándolo al miedo.
El macabro mensaje de los 10 ahorcados en Zacatecas refleja el nivel de descomposición de México y la imagen que se proyecta al mundo. Esa es la postal de la transformación: cuerpos colgando mientras en Palacio se habla de felicidad.
Contrasta con los mexicanos que triunfan en el extranjero sin necesidad de esta transformación de cuarta, ahí está el triunfo ecuestre en la Copa de las Naciones Intesa en San Polo, Italia, después de 78 años. Ahí está el deportista más importante de México ante el mundo, Isaac del Toro, quien subió al podio en tercer lugar en el Tour de France este fin de semana después de recorrer en 21 días, 3321 km que es la misma distancia México-Cancún de ida y vuelta y ascender 54,000 m de ascenso acumulados, el equivalente a seis Montes Everest. Ellos triunfan a pesar del gobierno, no gracias a él.
La dinámica de Lutero cambió la historia, la dinámica del aldeano hundió al país. Porque los que no se someten y no colaboran, son adversarios y tienen que ser perseguidos. Ahí está el ex gobernador Ernesto Ruffo, a quien se le acusa de tener una red de huachicol fiscal, cuando ocultan hacia arriba quién era el importador y la red en aeropuertos y aduanas que son agentes del gobierno; no privados.
Por algo el enviado comercial de los Estados Unidos, Greer, se entrevistó con autoridades mexicanas, pero insistió en que el TMEC se revisará una vez al año durante los próximos 10 años; esto ya no es trato de aliados comerciales, es tortura entre adversarios por desconfianza.
La novela de Delibes refleja que desde el nacimiento del niño al que el padre odió de por vida allá en Valladolid en 1517, el mismo año en que Lutero clavó sus 95 tesis, de este lado, 500 años después en el sureste mexicano, un niño siempre fue odiado y llegó con todos los complejos y traumas a odiar al país, y a lograr que los mexicanos se odiaran entre los mexicanos.
En el segundo piso de la mal llamada transformación, las columnas empiezan a desmoronarse. La implosión es inevitable en el 2027, ya los aliados rompieron por no aprobar la reforma electoral, el Partido del Trabajo y el Partido Verde presentarán candidatos a varias gubernaturas por sí mismos sin alianzas.
Hay un nuevo juego político y una nueva correlación de fuerzas que buscan desmantelar este aparato de impunidad, complicidades y encubrimientos perversos que nunca se han visto. La advertencia del director de la DEA Terry Cole y de las agencias estadounidenses son claras a la señora en los temas políticos y de seguridad: si quieres seguir siendo aliado y tener un trato preferencial, o entregas a los involucrados con el crimen organizado y el narcotráfico, o los apresamos juntos, o vamos por ellos. La sentencia está dada y para México, la suerte está echada.
La ciudadanía ya se dio cuenta, sobre todo después del gran ánimo de unidad y de identidad colectiva que se provocó con el Mundial de Fútbol, otro deporte, donde Morena no tiene nada que ver.
Morena no es México, y así como se pagaban las indulgencias en el siglo XVI, el esquema de estar entregando programas sociales a los mexicanos para que se vote por este gobierno fallido provocará un cisma donde México recuperará rumbo y destino., entreguen los herejes, cómplices, con o sin indulgencias, quienes encabezan la lista de las exigencias de la agenda bilateral de colaboración en materia de seguridad fronteriza de nuestro vecino del norte, que es , aceptémoslo o no , la nueva doctrina dominante .








