Este año, de 10 meses evaluados, Querétaro ha registrado seis de los más secos de los últimos 8 años. La escasez de lluvias ha sido un factor determinante en el aumento de la sequía en la región Centro Sur, según el Monitor de la Sequía de América del Norte.
En el análisis de octubre de 2024, el estado experimentó su noveno octubre más seco de los registros históricos, a pesar de que en otros estados de la región Centro Sur, como Puebla y Tlaxcala, las lluvias fueron superiores al promedio.
Mientras estas entidades registraron acumulados de hasta 40 mm por encima de lo habitual debido a la influencia de fenómenos meteorológicos como ondas tropicales y tormentas, Querétaro se mantuvo por debajo del promedio, lo que contribuyó al incremento de la sequía moderada.
El estado pasó a presentar un 2.4% más de área afectada por sequía moderada (D1) en comparación con el mes anterior.
En septiembre, Querétaro fue uno de los pocos estados de la región que recibió lluvias por debajo del promedio. Aunque se dio una contracción generalizada de la sequía en el Centro Sur, con una disminución de las áreas afectadas por sequía extrema (D3) y moderada (D1), en Querétaro las precipitaciones fueron insuficientes para aliviar la situación.
Querétaro mantuvo una de las tasas más altas de sequía, a pesar de las mejoras en otros estados como Puebla, Morelos y el Estado de México, que registraron lluvias por encima de lo normal.
Durante los meses anteriores, la tendencia de sequía continuó. En agosto, por ejemplo, Querétaro se destacó como el único estado de la región con precipitaciones por debajo del promedio, a pesar de que otras entidades, como el Estado de México y Ciudad de México, registraron lluvias superiores a la media.
El déficit de lluvias fue especialmente crítico durante la primavera, cuando, entre marzo y mayo, Querétaro registró temperaturas por encima de lo normal. En mayo, por ejemplo, el estado fue parte de una región que sufrió una ola de calor, lo que incrementó las anomalías de temperatura a más de 5 grados Celsius sobre el promedio.
La tendencia de sequía se acentuó aún más en abril y mayo, meses que han sido clasificados como los más secos en los registros históricos de Querétaro. A pesar de que en otros estados de la región, como Puebla y Tlaxcala, se registraron lluvias ligeras por encima del promedio, Querétaro sufrió un déficit significativo.