LA HISTORIA DEL AGUA EN TUXTLA

REPORTAJE ESPECIAL CONEXIÓN DIARIO

CUANDO SE RESOLVIÓ EL PROBLEMA

Ahora que el tema del agua vuelve al debate público en Tuxtla Gutiérrez, vale la pena ordenar la historia y recordar cuándo y cómo se resolvió realmente el problema del abasto.

Fue durante las administraciones de Juan Sabines Guerrero, primero como alcalde de Tuxtla Gutiérrez (2005-2006) y posteriormente como gobernador de Chiapas, cuando se resolvió el problema estructural del abasto, saneamiento, potabilización y distribución del agua mediante el programa “Agua para Todos, Todos los Días”.

En ese periodo se construyó la Ciudad del Agua Juan Sabines Gutiérrez, inaugurada en 2007, lo que permitió pasar de 1,400 litros por segundo a 3,400 litros por segundo de capacidad de abastecimiento para la capital.

A ello se sumaron obras fundamentales como los brazos Norte y Sur del sistema hidráulico, que permitieron ampliar la distribución y garantizar agua potable para toda la ciudad. Durante ese periodo, Tuxtla tuvo agua para todos, todos los días.

LA HISTORIA DEL AGUA EN TUXTLA: UNA SOLUCIÓN CADA 20 AÑOS

Samuel León Brindis: el pionero

Antes de estas obras, Tuxtla obtenía su agua del río Santo Domingo.

En 1960, durante el gobierno de Samuel León Brindis, se instaló la primera planta potabilizadora con una capacidad de 400 litros por segundo. Aquella obra permitió abastecer a la ciudad durante aproximadamente dos décadas.

Juan Sabines Gutiérrez: el segundo salto

En 1982, bajo el gobierno de Don Juan Sabines Gutiérrez, se construyó una nueva planta potabilizadora que incrementó la capacidad a 1,000 litros por segundo adicionales.

En total, el sistema alcanzó 1,400 litros por segundo provenientes del río Santo Domingo. En su momento se afirmó que esta obra garantizaría agua suficiente para los siguientes 20 años, y así ocurrió.

EL DETERIORO DEL SISTEMA

Hacia principios de los años 2000, el sistema estaba rebasado.

Los 1,400 litros por segundo ya eran insuficientes para una ciudad que había crecido aceleradamente. Además, el río Santo Domingo se secaba durante el estiaje, por lo que el suministro real podía caer hasta 600 litros por segundo.

A esto se sumaban graves problemas estructurales:

  • tuberías de asbesto deterioradas
  • fugas masivas
  • tomas clandestinas

En conjunto, se perdía casi el 40% del agua potable producida. La respuesta institucional fue insuficiente.

EL ERROR DEL TANDEO

Ante la incapacidad para resolver el problema de fondo, se adoptó una medida que marcaría negativamente a la ciudad durante años: el tandeo.

El agua dejó de llegar todos los días a los hogares.

Algunas colonias recibían agua tres veces por semana, otras dos, otras apenas una vez. Las colonias en proceso de regularización, donde vivía casi la mitad de la población, muchas veces no recibían agua en absoluto.

Las familias dejaban abiertas las llaves esperando que el agua llegara durante la noche.

La ciudad vivía una crisis.

LA CRISIS DE 2003

El año 2003 fue especialmente seco.

El agua prácticamente dejó de llegar a muchas viviendas y el Ayuntamiento tuvo que recurrir al reparto mediante pipas, lo que generó un mercado irregular y costoso.

En la colonia Patria Nueva, incluso se registró un episodio grave de intoxicación por agua contaminada, particularmente entre niños.

Tuxtla había llegado a su límite.

AGUA PARA TODOS, TODOS LOS DÍAS

De esa crisis surgió una decisión.

En las elecciones municipales de 2004, el tema central de la campaña fue el agua. La propuesta fue clara: resolver de fondo el problema del abasto.

Así nació el programa Agua para Todos, Todos los Días.

El proyecto implicó buscar una nueva fuente de abastecimiento: el río Grijalva, uno de los ríos más caudalosos de México.

En Chiapa de Corzo se adquirieron los terrenos para construir una nueva captación de agua.

El sistema fue diseñado para bombear 2,000 litros por segundo desde el Grijalva, elevándolos 80 metros mediante ocho turbinas de rebombeo, para después conducir el agua hacia la ciudad.

LOS BRAZOS NORTE Y SUR

De forma simultánea se construyeron los brazos Norte y Sur del sistema hidráulico.

El brazo Norte distribuiría el agua proveniente del Grijalva hacia Tuxtla y hasta Berriozábal.

El brazo Sur continuaría utilizando el agua del río Santo Domingo.

Con ambos sistemas integrados, la capacidad total alcanzó 3,400 litros por segundo.

LA SECTORIZACIÓN

Para reducir pérdidas se implementó un sistema de sectorización hidráulica, que incluyó:

instalación de macromedidores

sustitución de tuberías de asbesto por PVC

control de fugas

regularización de tomas clandestinas

Fue la mayor obra hidráulica en la historia de Tuxtla Gutiérrez.

AGUA TODOS LOS DÍAS

Con la Ciudad del Agua Juan Sabines Gutiérrez, las ocho turbinas de rebombeo, la sectorización y los brazos Norte y Sur, la promesa se cumplió.

Durante 2011, 2012 y parte de 2013, Tuxtla tuvo agua todos los días.

IMPACTO ECONÓMICO

Las obras hidráulicas no solo resolvieron el problema del agua.

También detonaron la mayor generación de empleos registrados en el IMSS en la historia reciente de la ciudad y facilitaron la llegada de importantes inversiones privadas.

Durante ese periodo se construyeron hoteles como:

  • Hilton
  • Crowne Plaza
  • Fiesta Inn Poniente y Oriente
  • Quality Inn
  • Holiday Inn del Parque de la Marimba
  • Además de nuevos fraccionamientos, centros comerciales y la reubicación de terminales de transporte.

DESPUÉS DE SABINES

Cuando se inauguraron estas obras se advirtió algo fundamental: el sistema requería mantenimiento permanente y no debía volver al tandeo.

Sin embargo, en años posteriores varios gobiernos municipales optaron por reducir la operación de las bombas para ahorrar energía eléctrica, lo que llevó nuevamente al tandeo, a ello se sumó:

  1. La falta de mantenimiento adecuado.
  2. La solución sigue siendo la misma
  3. La solución no es inventar un nuevo sistema.
  4. La solución es rescatar y operar correctamente la infraestructura ya construida.

Poner en funcionamiento todas las turbinas, dar mantenimiento al sistema hidráulico y eliminar definitivamente el tandeo.

Solo así Tuxtla puede volver a tener lo que ya tuvo:

agua para todos, todos los días.

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