La migración en tiempos de Trump

SABÍAS QUE? por Carlos Salomón

La política no es cosa de brujería, la política la hacen las personas con sus inclinaciones, sus experiencias, vanidades, debilidades, fortalezas, deseos, sueños, convicciones, valores y sobre todo sus intereses.

Y para llevar a cabo algo, en una democracia, se debe luchar por una mayoría.

Si se aplica esto a lo que está sucediendo en Estados Unidos, se pueden explicar las decisiones del presidente Trump en este segundo mandato, que tienen al mundo de cabeza por las medidas que afectan a Europa, América Latina y especialmente a China.

Uno de los principales temas es la migración y lamentablemente la migración se da en todo el mundo, ya sea por hambre, desempleo o inseguridad. 

Por ejemplo, en las islas Canarias el gobierno español está desplazando a 4,500 niños migrantes; niños que llegan de África en cayucos, viven en albergues y luego se les reubica con familias que los quieran adoptar en el territorio español. 

Este nuevo reparto o reubicación de niños que hoy viven en Canarias sucede cada año, sin embargo, ahora hay zonas en España que se niegan a recibirlos argumentando que están llenos.

Este drama humano también sucede en Estados Unidos aunque de otra forma, los niños llegan al norte sin padres, huyendo de la violencia y el hambre de sus países.

Pero, como mencionamos, quien gana un gobierno de manera mayoritaria, como Trump, tiene el derecho legal, no moral, de decidir evitar que la migración llegue a su país, por eso no es de extrañar que estos niños africanos de Canarias tengan problemas para ser recibidos en el territorio español, pero sin duda llegarán a una solución en este tema.

El problema real no es reubicarlos y encontrar hogares que los reciban, sino que mientras en África o en América Latina no existan fábricas, empleos y seguridad la solución seguirá siendo como una aspirina al cáncer. La política no es cosa de brujería, la hacemos las personas y para resolver esto de fondo se requiere una reestructuración de la economía mundial y por lo que se aprecia estamos muy lejos de una solución, por lo tanto seguiremos viendo estos casos como verdaderos condenados de la tierra.

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