Misiles

Revelaciones por Sergio Mtz Chavarría

Ante el inicio de las negociaciones de la revisión del T-MEC con Estados Unidos, existe una falta de lectura correcta en el gobierno mexicano para manejar de manera inteligente y sensible su política exterior; particularmente con los diferentes misiles que lanza el presidente Donald Trump.

Ante la nueva correlación hegemónica de esfera de influencia en el hemisferio occidental, que están construyendo los Estados Unidos particularmente a partir de la caída del dictador, Nicolás Maduro, en Venezuela, y acelerar la crisis financiera, energética, y comercial para ahorcar al régimen cubano y obligarlo a un cambio de modelo, donde se permita, entre otras cosas, la entrada de inversión privada y extranjera, el establecimiento de propiedad privada, el próximo establecimiento de bancos, privados e internacionales, y un mayor estímulo a la inversión extranjera para el desarrollo comercial, turístico y financiero de la isla. Es decir, un cambio radical del modelo de desarrollo. El gobierno mexicano ha insistido, fuera de lugar, de manera panfletaria y propagandista, apostar a una débil narrativa a favor del agonizante gobierno cubano.  

Disfrazado en un débil discurso de defensa a la Soberanía, el gobierno pretende, infructuosamente, contener los diversos misiles que el gobierno de Trump le ha lanzado a México.  

El misil a nivel comercial se traduce en los aranceles impuestos al acero, jitomate y la exportación de ganado en pie; a nivel declarativo, al señalar que, nos guste o no, a México lo gobiernan los intereses del narcotráfico; a nivel diplomático, al desairar a nuestro país para formar parte del escudo de las Américas junto con 18 países de Centro y Sudamérica.

México es un actor global y tiene el potencial de ser uno de los 10 países más importantes del mundo. Lamentablemente, durante los años de la cuarta transformación, ha perdido presencia y peso en el contexto internacional. Paradójicamente, como se puede apreciar, el gobierno, lejos de tener un escudo protector ante estos misiles, acude a la desgastada retórica izquierdista – nacionalista. Pero lejos de convencer, evidencia falta de estrategia y opta por un camino que es una falsa salida.

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