Ciudad de México. Pese a las estrategias implementadas en la ciudad para combatir el delito de extorsión –que, según autoridades locales, va a la baja–, organizaciones criminales hegemónicas mantienen el control de esta práctica, principalmente contra comerciantes establecidos y vendedores ambulantes.
Datos de la Fiscalía General de Justicia (FGJ) obtenidos vía transparencia revelan que entre junio y noviembre de 2025 se registraron 381 denuncias de comerciantes en vía pública por extorsión, quienes se ven acosados por estructuras criminales que les solicitan cantidades en específico con el fin de no atentar contra su vida.
Al respecto, locatarios de centros de abasto señalaron que las cuotas se cobran dependiendo el giro del negocio, que pueden ir desde 200 hasta 150 mil pesos mensuales, y de no pagarlas no les permiten vender, y además los agreden físicamente. Dijeron que además hay temor en presentar denuncias porque las pesquisas no avanzan y sólo quedan expuestos.
Comerciantes en su mira
Datos de las autoridades capitalinas, así como informes, refieren que el ilícito es cometido por nueve estructuras criminales grandes, así como bandas, grupos locales e incluso desde prisión, y que son comerciantes en el primer cuadro de la capital, ya sea en vía pública o establecidos, los principales afectados por organizaciones como La Unión Tepito y la Anti Unión.
Las alcaldías Cuauhtémoc y Venustiano Carranza en el centro de la capital; Magdalena Contreras, Álvaro Obregón y Cuajimalpa al poniente, y Tláhuac, Xochimilco, Milpa Alta y Tlalpan en el sur, son las que registran la injerencia de organizaciones criminales, que han sido golpeadas por diferentes acciones de las instancias locales.
Además de La Unión y sus antagonistas, otros grupos que, se ha detectado cometen este delito, son Los Malcriados 3AD, cártel de Tláhuac, Juan Balta, Don Agus y Los Rodolfos. También, la organización de El Rorro, de la banda de Los Molina, cuyo líder, Martín Armando Bárcenas, El Rorro, perdió la vida el 27 de marzo de 2024 en un accidente automovilístico en la carretera a Cuautla.
Informes policiales señalan una distribución de las organizaciones hegemónicas por demarcación, donde no sólo se encargan de la venta de droga, homicidios, secuestro, sino que parte de sus ingresos económicos es por la extorsión.
Lenin Canchola o Los Malcriados 3AD concentran este delito en demarcaciones como Álvaro Obregón, Cuajimalpa y parte del estado de México; en tanto, El Rorro, de la banda Los Molina, operaba en Tlalpan y Xochimilco, donde también se disputaban el territorio con Los Guerreros.








