Afirmar que la propuesta de Reforma Electoral que envió la Presidenta Sheinbaum para su discusión y revisión, abren una nueva etapa en la vida política del país es una distracción y un lugar común en el discurso oficialista .
No hay ninguna lección cívica del pueblo, “sabio e informado “que en las elecciones recientes, pudieran considerarse como la -piedra angular- de lo que sería un cambio político-electoral sustancial que reconfigure las elecciones y el sistema de partidos.
Venimos de un “golpe de estado técnico, “ diseñado y operado perversamente en el llamado Plan C , por el entonces, presidente López Obrador y la ahora presidenta de Morena Luisa María Alcalde , que adulteró la interpretación del principio de proporcionalidad de los partidos políticos, e impusieron, a la mala , una sobrerrepresentación de Morena y sus aliados , que llevaron al partido, oficialista , a excesos abusivos que , a través de tómbolas y acordeones se apoderaron del Poder Judicial de la Nación terminando con su autonomía y enterrando la certeza jurídica en el país .
La desaparición de los poderes y órganos autónomos, y los intentos golpistas por terminar con la autonomía de cualquier poder, evidencia que la propuesta reforma electoral, nace manchada, con poca credibilidad, buscando apoderarse de autonomía del debilitado INE , además de terminar con la certeza electoral, desapareciendo el estupendo mecanismo que otorga resultados inmediatos, el día de la elección PREP y reduciendo los recursos económicos para que los partidos políticos puedan tener autonomía sin caer en la necesidad de ser penetrados por el dinero del crimen organizado, y desapareciendo la representación de las minorías en las diputaciones de representación proporcional y colocan en riesgo de desaparecer incluso a sus aliados, el Partido Verde y al Partido del Trabajo.
La propuesta de reforma electoral lejos de recuperar la “ esencia de la democracia “ tiene un carácter -golpista – y no democrático , termina con la certeza electoral, elimina el PREP , incrementa el nivel de conflicto electoral y postelectoral, no proporciona instrumentos que aseguren la credibilidad en las elecciones. No presenta mecanismos para evitar la violencia durante las elecciones, ni propone mecanismos para darle seguridad a la vida de los candidatos que eviten las inaceptables ejecuciones.
La propuesta de Reforma es golpista , no propone ampliar los canales democráticos, sino reducirlos y someterlos a una voluntad caprichosa de un partido embriagado de poder.
Esta reforma no debe pasar por el bien de la democracia y la pluralidad en México.
Revelaciones
Sergio Mtz Chavarría








