Trump reitera demanda para que Venezuela entregue el control de su industria petrolera

Washington y Nueva York. El presidente, Donald Trump, habló con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez para reiterar su demanda de que el gobierno venezolano entregue el control sobre la industria petrolera del país, pero por ahora Estados Unidos se está limitando a un cambio de régimen parcial en la república bolivariana y no hay tropas estadunidenses ocupando a esa nación.

Trump insistió la noche de este domingo que Estados Unidos “está a cargo” de dirigir Venezuela. Pero su secretario de Estado, Marco Rubio, declaró que Washington espera coaccionar al gobierno chavista existente a cumplir con sus demandas bajo amenaza de uso de fuerza contra sus integrantes, un embargo sobre exportaciones petroleras y la posibilidad de una segunda ola de ataques militares por la flotilla desplegada en el Caribe en caso de que las demandas estadunidenses no sean atendidas.

“Acceso total. Necesitamos acceso total. Necesitamos acceso al petróleo y otros cosas en su país” declaró en comentarios a la prensa en su avión. Agregó que “vamos a dirigir todo. Vamos a dirigirlo, componerlo, y tener elecciones en el momento adecuado”. Subrayó que Venezuela está “en nuestra área, la Doctrina Monroe”.

Las narrativas cambiantes y proclamaciones confusas del gobierno en Washington durante las últimas 48 horas reflejan en parte las tensiones tanto dentro del propio gobierno de Trump como también por las corrientes que forman su base de apoyo político. Junto con los autoelogios de la hazaña militar estadunidense que logró el secuestro del presidente, Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, las explicaciones cambiantes sobre los objetivos del gobierno de Trump en el operativo podrían reflejar una campaña de guerra sicológica contra los gobernantes de Venezuela para obtener su cooperación sin tener que recurrir de nuevo al uso de la fuerza militar estadunidense.

O también podrían ser parte de la pugna interna dentro de la Casa Blanca sobre cuáles son los próximos pasos, ya que algunos analistas opinan que no se ha elaborado una estrategia pos-Maduro.

“Esto no fue una invasión. No ocupamos un país. Esto fue una operación de arresto”, comentó Rubio en entrevista con ABC News. Poco después en entrevista con NBC News, dijo que “no tenemos a fuerzas estadunidenses en el terreno en Venezuela”. También rechazó repetidamente comparaciones de esta acción bélica con la ocupación de Irak y Afganistán en un esfuerzo para confrontar acusaciones de figuras en el movimiento conservador de que Estados Unidos está entrando en otra ocupación más de largo plazo de otro país —algo que Trump prometió no hacer durante su campaña—.

Pero el gobierno estadunidense sí tiene la intención explícita de controlar no solo a Venezuela, sino toda América. “Este es nuestro hemisferio” fue la cabeza de un boletín de prensa emitido por la Casa Blanca este domingo, que citaba declaraciones de Rubio. “Este es el hemisferio occidental. Es donde vivimos y no vamos a permitir que el hemisferio occidental sea base de operaciones para adversarios, competidores y rivales de Estados Unidos”.

Pero Trump, en una entrevista publicada esta mañana en la revista The Atlantic, advirtió que si la nueva mandataria venezolana no cumple con sus demandas, “ella va a pagar un muy alto precio, tal vez mayor al de Maduro”.

Rubio, en su entrevista con ABC News, ofreció un tono más optimista. “Estamos esperanzados de que hay gente ya colocada —eso lo veremos, se comprobará en lo que hacen o fallan de hacer— que empezarán a realizar algunos de los cambios que al final llevarán a una Venezuela que se ve sustancial y dramáticamente diferente de lo que ha sido durante 15 años”. Repitió una serie de afirmaciones no comprobadas sobre el flujo de drogas de Venezuela a Estados Unidos y la presencia de “adversarios” de Estados Unidos presentes en Venezuela como Hezbollah e Irán.

Sin embargo, las demandas exactas de Trump siguen poco claras, tal vez porque diferentes facciones dentro de su gobierno tienen objetivos diferentes. Trump ha repetido su meta de ganar control sobre el petróleo venezolano y hasta usarlo para ayudarle en abordar el déficit presupuestario de su propio país.

Pero algunos conservadores han expresado opiniones disidentes. “No es petróleo estadunidense. Es petróleo venezolano”, escribió el diputado ultraderechista, Thomas Massie, en un tuit. Agregó, correctamente, que “empresas petroleras [estadunidenses] entraron a acuerdos riesgosos para desarrollar petróleo, y esos acuerdos fueron cancelados por un gobierno venezolano anterior”, y añadió que soldados estadunidenses no deben arriesgar sus vidas para beneficiar a petroleras estadunidenses.

Para confundir aun más las cosas, Rubio comentó a NBC News que “no necesitamos el petróleo de Venezuela. Tenemos mucho petróleo en Estados Unidos. Lo que no vamos hacer es permitir que la industria petrolera en Venezuela sea controlada por adversarios de Estados Unidos” una posición algo diferente a la de su jefe. Aseveró que no se puede aceptar que “Venezuela se vuelva un eje de operaciones para Irán, Rusia, Hezbollah, para China, para los agentes de inteligencia cubanos que controlan ese país. Eso no puede continuar”.

Aunque públicamente apoyando la posición del presidente, en privado el secretario de Estado está entre los que argumentan por poner fin a lo que queda del chavismo, según algunas versiones. Sin embargo, ofrece una explicación pragmática para no proceder con un cambio de régimen total. “Tiene que haber un poco de realismo aquí”, comentó a CBS News. “Ellos han tenido el sistema del chavismo durante 15 ó 16 años, y todos están preguntando por qué 24 horas después de que Nicolás Maduro fue arrestado no hay una elección programada para mañana. Hay un proceso”.

Por su parte, Trump ha buscado explicar su posición sobre su acción contra Venezuela en entrevistas con varios medios, pero frecuentemente solo ha nutrido la confusión. Por ejemplo, el sábado Trump dijo que Estados Unidos necesita mantener control y dominio sobre el hemisferio occidental, pero este domingo sugirió que el control sobre Venezuela no solo se limitaba a una actualización de la Doctrina Monroe.

“En la entrevista, dijo que la decisión de secuestrar al presidente venezolano no fue tomada solo por geografía”, explicó el reportero Michael Scherer de la revista The Atlantic después de su entrevista telefónica con el mandatario. Cita a Trump declarando que “no es el hemisferio. Es el país. Son los países individuales”.

Para ilustrar eso, Trump mencionó que Estados Unidos podría intervenir en otros países, pero no mencionó a ningún otro en el hemisferio occidental, sino a Groenlandia. “Si necesitamos a Groenlandia, absolutamente”, declaró Trump a The Atlantic. Señaló que la isla, gobernada por Dinamarca —un aliado de la Organización del Tratado del Atlántico Norte— está “rodeada de barcos rusos y chinos”.

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