Washington y Nueva York. El secretario de Estado, Marco Rubio, confirmó hoy que la política de Estados Unidos hacia Cuba está en la agenda de su reunión de mañana con el papa León XIV en Roma y reiteró que la isla representa una amenaza para su país; en tanto, algunos legisladores expresaron temor de que la administración de Donald Trump podría estar preparándose para derrocar al gobierno en La Habana.
“Tenemos a 90 millas de nuestras costas a un Estado fallido que también resulta ser territorio amistoso para algunos de nuestros adversarios”, afirmó Rubio este martes durante una sesión con medios en la Casa Blanca. “Es un estatus quo inaceptable y lo estaremos abordando, pero no hoy”.
En una conferencia de prensa dedicada más que nada a los asuntos de Medio Oriente, el canciller cubanoestadunidense negó que su país haya aplicado un embargo contra envíos de petróleo a Cuba (aunque la orden ejecutiva que impone sanciones a países que envían combustible a La Habana permanece en el sitio cibernético oficial de la Casa Blanca) y culpó de los problemas económicos de la isla a su gobierno. “Lo único peor que un comunista es un comunista incompetente”, ironizó.
Rubio –quien participó en la sesión informativa en la Casa Blanca en sustitución de la secretaria de prensa embarazada– comentó que su reunión con el papa León XIV se había programado hace tiempo y confirmó que “el tema de Cuba” está en la agenda, entre otras cosas.
Ha sido ampliamente reportado en Estados Unidos que el Vaticano intenta servir de mediador entre las dos naciones.
“Funcionarios cubanos con cargos relevantes han solicitado al Vaticano presionar a Estados Unidos para aflojar sus sanciones”, reportó ayer The Wall Street Journal.
“El Vaticano, el cual ha trabajado largamente por la distensión entre Estados Unidos y Cuba, también intenta disuadir al gobierno de Trump de emplear la fuerza militar contra Cuba como lo hizo en Venezuela”, informó el rotativo.
Cuestionado sobre su reunión con el Papa, Rubio se limitó a decir que el gobierno estadunidense trabaja con la Iglesia católica para entregar asistencia humanitaria en la isla. Pero subrayó que el gobierno de Trump considera la situación política en La Habana como “inaceptable”, sin ofrecer mayores explicaciones.
En las semanas recientes, la administración del republicano ha ampliado su bloqueo de más de seis décadas contra la isla para intensificar la presión interna, incluida una nueva ronda de sanciones contra la economía y amenazas con represalias a instituciones financieras que tienen negocios con el gobierno cubano y que fueron anunciadas el viernes pasado.
La intensificación de la retórica y las medidas del gobierno de Trump han provocado que algunos legisladores federales demócratas expresen preocupación de que se prepara una posible acción militar contra Cuba. De hecho, esta mañana antes de su conferencia de prensa, Rubio estaba en la sede del Comando Sur (Southcom) en Florida y esa instancia militar difundió en sus redes sociales una foto del secretario de Estado junto al nuevo comandante del organismo castrense mientras se saludaban frente a un mapa de la isla.
El propio comandante en jefe, Trump, bromeó en Palm Beach el viernes pasado al decir: “estaremos tomando a Cuba casi inmediatamente”, y agregó que después de concluir con Irán, tal vez enviará un portaviones estadunidense, quizá el más grande, y que al acercarse a las costas cubanas seguramente “ellos dirán, muchas gracias, nos rendimos”.
Por su parte, Punchbowl News reportó el lunes que “legisladores temen que Trump pretenda derrocar a regímenes adversarios como parte clave de su legado y sólo se ha envalentonado con republicanos en el Congreso que no intervienen ante sus acciones en Venezuela e Irán.
“Los demócratas están cada vez más preocupados de que el presidente Trump –sin inmutarse por la continua guerra en Irán– ahora procederá hacia el cambio de régimen en Cuba”.
El senador demócrata Sheldon Whitehouse, hablando en el foro del Sedona Institute en Arizona –organizado por la fundación establecida por el difunto senador republicano John McCain–, comentó que no puede “pronosticar si el presidente tiene en su mente que él es la rencarnación de Genghis Khan, Napoleón y Alejandro Magno y va estar arrojando su peso militar por todas partes y rehacer el mundo”. Agregó: “Cuba es un lugar perfectamente lógico para que él entre y la tome mientras eso de agarrar está de moda”.








