Incendios en Georgia y Florida destruyen casi 50 casas y obligan a evacuaciones

Nahunta. Incendios forestales en todo el sureste de Estados Unidos obligaron a más personas a huir este después de destruir casi 50 viviendas en Georgia y provocar el cierre de algunas escuelas mientras la sequía y los vientos avivaban las llamas.

Algunos de los incendios más grandes surgían cerca de la costa de Georgia, mientras que otros aparecían en el norte de Florida, un estado que enfrenta una de sus peores temporadas de incendios en décadas.

Aún no se sabe cómo comenzaron los incendios, pero la mitad sur de Georgia está peligrosamente seca y las condiciones llevaron a la comisión forestal del estado a emitir una prohibición de quemas por primera vez en su historia. El sureste de Georgia ha registrado apenas 28 centímetros de lluvia desde principios de septiembre, casi 38 centímetros por debajo de lo normal, informó el Servicio Meteorológico Nacional.

Los incendios se propagaron tan rápidamente en el sur de Georgia que los residentes no recibieron advertencias ni alertas.

“Desearía haber sabido algo más”, dijo Brianna Elliott, quien salió de casa el martes solo para descubrir, 90 minutos después, que su ruta de regreso estaba bloqueada por los incendios. “Habría dado la vuelta en ese momento y habría ido a casa a buscar a mis animales antes que nada”.

Ahora teme que su casa y sus perros hayan desaparecido.

En conjunto, los dos incendios forestales más grandes de Georgia han quemado más de 80 kilómetros cuadrados, y se han reportado al menos otros cuatro fuegos más pequeños en el estado.

La madera seca alimenta los incendios en Georgia

El incendio del condado Brantley, que avanzaba rápidamente, amenazaba casi mil casas el miércoles, tras destruir casi 50 el día anterior.

Ese incendio creció el martes aproximadamente seis veces en apenas medio día, dijo Cason. Había incendios que estallaban “en el patio trasero y la gente salía corriendo por el patio frontal”, dijo este miércoles.

Hasta ahora, no se han reportado lesiones graves, dijo Cason.

El condado rural está aproximadamente a mitad de camino entre las playas costeras de Georgia y el pantano Okefenokee y está salpicado de granjas de ganado y huertos, así como de densas extensiones de pinos plantados, que se cultivan para obtener madera.

Las cuadrillas trabajaban para crear cortafuegos y evitar que las llamas llegaran a zonas pobladas. La mayor preocupación eran los vientos en ráfagas que podrían dispersar fácilmente brasas.

Las autoridades dijeron que la lluvia se necesitaba desesperadamente. El área con los peores incendios enfrenta una sequía excepcional o extrema, que son los niveles más graves, según el Monitor de Sequía de Estados Unidos.

“Si pudieran empezar a rezar por eso ahora mismo, estaríamos agradecidos”, dijo Cason.

Los bosques de pinos y de frondosas en la región contribuyen a avivar los incendios, afirmó Seth Hawkins, portavoz de la Comisión Forestal de Georgia. Las tierras bajas pantanosas con gruesas capas de hojas y restos leñosos son “súper inflamables” cuando se secan, señaló.

La prohibición de quemas por 30 días de la comisión es aplicable a la parte sur del estado.

Más residentes reciben órdenes de evacuación

El gobernador de Georgia, Brian Kemp, declaró el estado de emergencia para más de la mitad de los condados del estado.

El miércoles por la tarde, el condado Brantley dio a más personas la orden de evacuar, además de las 800 evacuaciones que ya habían tenido lugar allí. Otro gran incendio, que comenzó en el cercano condado Clinch, también provocó evacuaciones.

Mike Reardon y su esposa empacaron fotos familiares y a su perro, Molly Rose, junto con nuevas bicicletas eléctricas, antes de salir de su casa en el condado Brantley.

El incendio estaba a unos 1,6 kilómetros de distancia y un cambio en el viento pondría las llamas “en nuestro patio trasero en cuestión de minutos”, dijo.

La pareja construyó la casa hace apenas dos años.

“Es más que nuestra casa. Es tierra que mi papá compró hace años”, dijo Liz Reardon, conteniendo las lágrimas. “Es el lugar más hermoso del mundo para mí”.

Florida enfrenta su peor temporada de incendios forestales en décadas

En Florida, los bomberos combatían 131 incendios forestales que habían quemado 88 kilómetros cuadrados, en su mayoría en la mitad norte del estado.

“Florida tiene una de las peores temporadas de incendios quizá de los últimos 30 o 40 años, o está resultando ser así”, sostuvo Simpson. “Llevamos 18 meses de sequía en todo el estado”.

Un incendio forestal interrumpió el servicio de trenes Amtrak el lunes en el noreste del estado. El servicio volvió a la normalidad el miércoles, según la portavoz de Amtrak, Beth Toll.

El humo de los incendios forestales se desplaza hacia Atlanta y Jacksonville

Una peligrosa combinación de baja humedad y vientos moderados mantendrá elevado el peligro de incendios este miércoles, advirtió el Servicio Meteorológico Nacional.

El humo se desplazó hacia Atlanta y Savannah, en el estado de Georgia, y Jacksonville, Florida. La calidad del aire en varias partes del sur de Georgia cayó el miércoles a la categoría de insalubre, lo que significa que todos los residentes podrían sentir efectos adversos en la salud.

La Agencia de Manejo de Emergencias del condado Atlanta-Fulton indicó que se prevé que las condiciones de humo persistan en toda el área de Atlanta el miércoles. Los peores incendios ardían a más de 322 kilómetros (200 millas) al sureste de la ciudad.

Se prevé que el alto riesgo de incendios continúe cada tarde hasta el viernes debido a las condiciones extremadamente secas, apuntó el servicio metereológico.

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