Romance de los Tres Reinos la escribió Luo Guanzhong en el siglo XIV. Son 120 capítulos que narran 96 años de caos: del 184 al 280 d.C.

Tras la caída de la dinastía Han, China se fractura en tres reinos que pelean por unificar el imperio:
Wei: Lo funda Cao Cao. Gobernó seis años, cruel y perverso, y dejó a su heredera, que intenta liderar un movimiento cada vez más pesado, contradictorio y lleno de debilidades. Los cimientos de su segundo piso de la transformación crujen y empieza a balancearse la estructura, con un sismo inevitable que hará crujir desde los cimientos. Está en débil estructura, llena de bolas de humo y engaños. “Prefiero traicionar al mundo antes que el mundo me traicione a mí”. Controla al emperador como marioneta.
Shu: Lo encabeza Liu Bei. Se vende como el gobernante virtuoso, heredero legítimo Han. Jura hermandad con Guan Yu y Zhang Fei en el Jardín de Duraznos. Depende de su genio estratega Zhuge Liang.
Wu: Lo consolida Sun Quan. Heredero joven que sostiene su reino a base de intriga, diplomacia y batallas navales como la del Acantilado Rojo.
No es historia pura. Es estrategia, traición, lealtad y poder. Su tesis central abre el libro: “El imperio, cuando está dividido, tiende a unirse; cuando está unido, tiende a dividirse”. Al final, los tres reinos se devoran entre sí. Ninguno gana. El vencedor es Jin, un cuarto jugador que recoge los pedazos.
La enseñanza: Sin legitimidad moral, sin unidad interna y sin buenos consejeros, hasta el reino más fuerte se hunde. El poder sin pragmatismo es suicidio. La ambición sin talento es ridículo.
Si Luo Guanzhong viviera, escribiría esto como secuela. Solo cambian las túnicas por guayaberas y los edictos por mañaneras.
El Cao Cao de Palacio
Aquí el Cao Cao no usaba armadura. Usaba una banda presidencial. Cruel y perverso monarca que gobernó seis años, destruyó instituciones y eliminó organismos autónomos para que no hubiera rendición de cuentas. Así se apropió de todas las riquezas con él y los suyos, en un embriagador frenesí de corrupción, impunidad y complicidad. Dejó a su heredera, que intenta liderar un movimiento cada vez más pesado, contradictorio y lleno de debilidades. Los cimientos de su segundo piso de la transformación crujen y empieza a balancearse la estructura, con un sismo inevitable que hará crujir desde los cimientos. Está en débil estructura, llena de bolas de humo y engaños. Descarrilados y embriagados de poder, la miopía dogmática no los deja ver el rumbo. Siguen en pleno siglo XXI con nostalgia pseudo revolucionaria, defendiendo la tiranía de una dictadura como la cubana, que tiene a su población postrada, reprimida, sin libertad de expresión y en el hambre total. Y todavía se preguntan por qué el mundo no aplaude.
El reino que se pelea consigo mismo
El Gabinete, el Congreso y Palacio Nacional son el Shu y el Wu de esta tragedia. Uno legisla reformas al vapor para espantar inversiones y luego llora porque no llega el nearshoring. Otro pone la lealtad ciega por encima del talento y no ve venir un arancel aunque le pongan una lona enfrente. La heredera del trono, mal aconsejada, quema la certeza jurídica con la reforma judicial y los capitales huyen como los barcos de Cao Cao en el Acantilado Rojo. Mientras, se parten entre duros y pragmáticos, entre Monreal paranoico que ve enemigos en cada tweet y gobernadores como Rocha Moya, cuya mochila con el crimen organizado pesa más que el Plan C.
El enemigo externo ya tocó la puerta
Y mientras se pelean adentro, el Wei real acecha. Amenazan con cerrar consulados tras descubrir el adoctrinamiento de indocumentados y paisanos en el extranjero con libros de texto donde renace el imperialismo norteamericano como el gran enemigo de México. Luego fingen demencia, juran que no están haciendo nada. El secretario Mullin, de Homeland Security, ya visitó Palacio. A la gobernante le dejó gruesa carpeta con todos los implicados en la complicidad con el crimen organizado. El vecino no va a tolerar eso para firmar el acuerdo comercial. No hay buen entendimiento: Sara Carter, la poderosa zarina encargada de intensificar la lucha contra las drogas y los narcoterroristas, canceló su visita de último momento. ¿La razón? La obsesión de Palacio por seguir encubriendo a los cómplices que se han apoderado del país y sus riquezas, pero no de las conciencias de los mexicanos.
Jugadas de distracción con humor negro
Hacen malabares para distraer. Tratan de condenar a la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, por ejercer su autonomía y combatir y destruir narcolaboratorios. En un mundo de maniqueos y miopes, intentan que la lucha contra el crimen organizado sea lo malo, y encubrir a los verdaderos cómplices sea lo bueno. Que no entregar a todos los involucrados sea virtud. Denota desesperación. Quizás ya cayeron en el pantano y no se dan cuenta que se están hundiendo: mientras más se mueven en su desesperación, más rápido se los traga. Prueba de ello es la iniciativa del senador Monreal: ahora cualquier intervención extranjera, aunque sea por un tweet, va a ser motivo de anulación de las elecciones. ¿A qué le tienen miedo? A que el despertar de las conciencias ya no les va a permitir seguir manipulando y engañando con propaganda política y discurso fácil y dogmático en las mañaneras y en las giras de territorio.
Morena unió el descontento en 2018. Hoy, dividida por ambición, por el caso Rocha Moya, por una reforma electoral hecha desde el miedo a caer 20 puntos, repite el ciclo: cuando está unida, tiende a dividirse.
La 4T prometió acabar con la mafia del poder. Hoy el 47% la llama “narco partido”. Sus propios Turbantes Amarillos ya se quitaron la venda. El dinero mal habido de 2024 compró voluntades, no gobernabilidad. Y la ciencia sin conciencia no gobierna: solo cobra facturas.
Cao Cao decía “prefiero traicionar al mundo”. El problema de traicionar al mundo, al TMEC, al mercado y a tus votantes a la vez, es que el mundo te cobra. En efectivo. Y con intereses.
El Reino Jin no tiene nombre todavía. La oposición está afilando sus espadas. Lo único que se está definiendo con claridad es de qué color va a ser y quién lo va a encabezar.








