128 mil es el número de personas desaparecidas en México, y
mientras las madres buscadoras rascan la tierra con sus propias
manos para encontrarlas, las autoridades discuten si la cifra es
correcta.
Hace unos días salió un informe de la Comisión Interamericana de
Derechos Humanos en el que acaban de declarar que México vive
una “grave crisis de derechos humanos y humanitaria”
.
La CIDH habla de más de 128 mil desaparecidos y 70 mil cuerpos sin
identificar, pero lo más importante del informe es que confirman un
secreto a voces: el crimen organizado no actúa solo y operan con
una profunda complicidad con agentes del estado, en pocas
palabras, las autoridades saben lo que pasa.
En la presentación del informe, funcionarios del gobierno federal
dijeron recibir el informe con “respeto institucional”
, aunque llevan
meses intentando “actualizar” el registro nacional para decir que
solo hay 43 mil desaparecidos reales.
Por otro lado, las buscadoras les dijeron en su cara que es una burla
presumir avances cuando llevan más de un sexenio sin ser recibidas
por la presidencia de la república.
El informe también destaca que el 95% de los casos nunca se
resuelven, las víctimas de esta tragedia son niñas y jóvenes
reclutados a la fuerza, mujeres coptadas para la explotación laboral
y sexual, periodistas y migrantes.
Cabe destacar que son solo las mujeres quienes se dedican a la
búsqueda de los desaparecidos y el peso de la investigación recae
únicamente en ellas y corren peligro por hacer el trabajo que le toca
a las fiscalías, hay muy pocos hombres dedicados a esta lamentable
tarea.
Al final si son 128 mil o 43 mil, la cifra es lo de menos, la misma cifra
oficial es un mundo de personas desaparecidas, las desaparicionesse han convertido en la piedra en el zapato en la estrategia de
seguridad de la presidenta de la república.








