*El fanatismo no es nuevo*
Entre 1494 y 1498, Savonarola, colérico y embriagado de poder, condenó al arte, al buen gusto y a los libros que hacían pensar. Su hoguera de las vanidades no iluminaba: quemaba. Botticelli, intimidado, lanzó sus obras al fuego.

*Cuando el poder le teme al pensamiento, lo primero que arde son los libros.*
*Totalitarismo tropicalizado*
México tiene su versión. Un aldeano escondido en el sureste mueve peones desde Gobernación. A veces parecen floreros: frágiles, decorativos. Pero cuando les conviene, salen iracundos a amenazar a madres que buscan a sus hijos desaparecidos.
*“¿Cómo se atreven a buscar a sus hijos?” La doctrina oficial de Gobernación.*
*El gobierno de los “otros datos”*
Aquí todo se oculta, a todo se le da la vuelta. El hilo de comunicación gubernamental sólo sembró duda y distancia. Quisieron sembrar odio para dividirnos.
*Quisieron dividirnos con odio. Un balón de fútbol nos unió.*
*El Mundial como espejo*
Los ciudadanos volvieron a las calles, a reconocerse. No estamos divididos: estamos más unidos que nunca. Y eso le estorba al gobierno que no tolera ni la crítica más pequeña, que encasilla, aprieta y asfixia el libre pensamiento.
*La 4T ya no tiene espacio de maniobra: todos están salpicados de corrupción.*
*Las madres y los abrazos que el gobierno negó*
En los estadios, madres buscadoras alzan las fotos de sus hijos. Siete años de portazos y silencio. Encuentran abrazos donde el gobierno dio la espalda. Aficionados suecos en Monterrey dieron en un minuto lo que la 4T no dio en siete años: empatía.
*Suecia abrazó en segundos lo que el gobierno negó en siete años.*
*México frente al mundo*
El Mundial muestra un país que no discrimina por piel, casta o religión. Recibimos por igual a coreanos, iraníes, iraquíes, japoneses. El mundo ve que México no es narco y crimen, como Morena ha hecho creer con su torpeza.
*Morena sacó a México del mundo. Los mexicanos lo están reinsertando.*
*El marcador final*
Somos un país con identidad y cultura fuerte. Usamos el Mundial para visibilizar los problemas de un estado fallido que no ha estado a la altura de los mexicanos.
*El único fuera de lugar que no se marca es el del gobierno.*








